jueves, 21 de agosto de 2014

El edificio en el Consejo


Desde La Juntada creemos que es muy importante poder avanzar en la solución de los problemas que tiene el edificio actual. Uno de los mayores impedimentos que tenemos los estudiantes a la hora de encarar estos problemas es la falta de información, no sólo de la causa de estos problemas sino del presupuesto que dispone la facultad para refacciones, en qué se utiliza, etc. Por eso llevamos una serie de pedidos de informe a la comisión de Hacienda, que es la que se encarga del presupuesto de la facultad. Para poder avanzar en cualquier discusión sobre el edificio, es necesario contar con toda la información y así exigir que las decisiones en torno a qué es necesario reformar en el edificio actual las podemos tomar entre todos, y no la gestión de la facultad de forma unilateral.
Aca te dejamos los temas que incorporamos en el pedido de informe sobre los problemas edilicios:
  • Protocolo de Emergencia:  Estado de las salidas y luces de emergencia, situación del protocolo de incendios.
  • Plagas
  • Baños: Cuál es el motivo por el que se inundan con tanta frecuencia, cuál es el motivo por el cual se corta el suministro de agua frecuentemente.
  • Cuales son las consecuencias que le puede llegar a traer a la estructura del edificio la visible humedad en paredes y columnas.

martes, 19 de agosto de 2014

De cara a la Asamblea del CEFyL del jueves 21 de agosto


El edificio se cae, los estudiantes nos levantamos

En un contexto en el que los grandes medios y los sectores dominantes hablan sobre el conflicto con los fondos buitres y la deuda externa, nosotros tenemos que plantear la verdadera deuda del Estado argentino: la deuda interna con nuestro pueblo. El gobierno nacional se encamina a privilegiar los compromisos con los grandes organismos financieros internacionales  en lugar de proponerse solucionar de manera efectiva el déficit en materia de salud, trabajo, vivienda, etc. En la misma sintonía se deja de lado la deuda estructural que tiene el estado con la Educación Pública.
Y, ahora sí, con esta deuda nos la agarramos nosotros, nosotros que como estudiantes somos parte de los “acreedores” estafados por la desidia y la falta de inversión en materia de educación . La universidad no es la excepción a este panorama, la UBA está inmersa en la falta de presupuesto, con un rectorado cómplice que hace negocios a partir de los convenios con empresas privadas, y Filo no es ajena a esta situación, el estado del edificio y las condiciones en las que cursamos son una muestra cabal de esto. Empezó un nuevo cuatrimestre y, otra vez, los horarios son malísimos, las aulas nos quedan chicas y ni se te ocurra ir al baño de la facultad. El edificio de Puan está en pésimas condiciones y desde La Juntada entendemos que no es algo que debamos naturalizar, ni incorporar sin más a nuestra vida diaria sino todo lo contrario, nos pone como horizonte una tarea, organizarnos para luchar por mejores condiciones edilicias.
A todo esto, la gestión de la facultad empezó el año construyendo garitas para el personal de “seguridad” y achicando el aula de teóricos Boquitas. Cuando se trata de hacer esto, las obras se ejecutan con una efectividad inusitada pero cuando hay que solucionar problemas básicos para la vida en la facultad se dilatan infinitamente las soluciones. La gestión no sólo se resiste a dar respuestas sobre estas problemáticas, sino que ni siquiera quiere discutir al respecto: hace unas semanas, en pleno receso invernal, votaron en el consejo dar de baja la comisión multisectorial donde la comunidad académica discutía sobre la problemática edilicia; este espacio no existía por obra de la gracia divina ni por un acto de buena fe de quienes gobiernan la facultad , sino que esa comisión se ganó con la lucha estudiantil y funcionó solo porque los estudiantes nos movilizamos para que así fuera.
Mientras tanto la gestión de la facultad está lejos de ser una gestión en crisis,  más bien todo lo contrario, es una gestión que está avanzando sobre las conquistas estudiantiles. Vemos como peligroso e irresponsable hacer augurios de crisis y pretender que la gestión se va “a caer por su propio peso”; si no hay un movimiento estudiantil de pie, participativo y organizado, luchando por nuestras reivindicaciones, la gestión seguirá avanzando.
Por eso, desde La Juntada apostamos a construir ese centro de estudiantes que nos organice, un centro participativo que salga a pelear por el edificio. Porque pelear por nuestro edificio es defender la educación pública y es esa nuestra tarea.



Refacciones en el edificio
Más aulas y horarios para cursar
Recuperemos el menú estudiantil
Vamos por el comedor universitario

¡Sumate a la lucha por el nuevo edificio!
¡Vamos todos a la ASAMBLEA el JUEVES a las 19:OO HS

lunes, 11 de agosto de 2014

El edificio se cae. Los estudiantes nos levantamos

Todos sabemos los males que hay donde estamos parados (por culpa de unos tarados y unos cuantos criminales)



En toda la UBA se vive la misma situación de falta de presupuesto; la plata no alcanza en la mayoría de las facultades y eso genera la ya conocida administración de la miseria presupuestaria. En algunas facultades, donde el rectorado tiene más peso, la salida es la precarización de los docentes, acompañada de los convenios con empresas privadas. La solución al ahogo presupuestario que se nos viene encima para quienes gobiernan la UBA no es pedir más presupuesto, sino salir a buscar fondos de empresas privadas.
En nuestra Facultad esto lo vemos todos los días, con las condiciones en las que está nuestro edificio, lo vemos cuando nuestros docentes hacen paro porque cobran poco, o ni siquiera reciben un sueldo por darnos clases. La falta de presupuesto también la vemos en que no nos alcanzan las aulas para cursar, y los horarios muchas veces son imposibles porque estamos laburando y no llegamos al práctico. Todo esto es producto de una política que se implementa en la Universidad de Buenos Aires, donde los principales instigadores son las fuerzas que ocupan el Rectorado.
Pero en Filo no nos quedamos atrás. La gestión ¿progre? de nuestra Facultad, mientras  discursivamente se enfrenta al Rector Alberto Barbieri, en los hechos no plantea una salida distinta ¿Cómo? Es una gestión que avala, mediante el voto, la asignación del presupuesto para Filo, y que hacia adentro no está dispuesta a dialogar con los demás sectores para avanzar en las refacciones necesarias para nuestro edificio. Para colmo, arrancó el año decidiendo unilateralmente que no había que refaccionar los baños ni pintar la facultad; había que construir garitas de seguridad y sacar una gran parte del aula Boquitas para convertirla en un depósito.  A fines del cuatrimestre pasado fueron todavía un paso más allá; decidieron dar de baja el espacio de discusión sobre el edificio: la Comisión Multisectorial, donde se reunían las representaciones de todos los claustros y gremios, espacio que ganamos los estudiantes con la lucha del 2010 y que logró elevar un plano del edificio nuevo con todas las reivindicaciones que planteábamos los estudiantes.


Ya no hay tiempo de lamentos, ya no hay más…


Si no queremos que nuestros reclamos se transformen en meras consignas pintadas en algún lado, necesitamos un gremio fuerte, participativo, en donde pueda incluirse a la gran mayoría de los estudiantes. En lo que va del año lamentablemente no ha sido esta la dinámica de la conducción del Centro, con asambleas que sólo convocan a la militancia, sin campañas unificadas que instalen un debate entre los y las estudiantes y sin poder ofrecer resistencia a los embates de la gestión, como lo fue el despido del profesor Colombo en un claro hecho de persecución política. Frente a esto la actual conducción (Partido Obrero y aliados) lejos de intentar que el centro pase a ser esa herramienta de lucha que todos queremos que sea, convierte las instancias del CEFyL en un escenario para dirimir las internas del FIT en vez de un espacio para debatir y organizarnos.
Es hora de hacer una autocrítica sobre el rol del centro de estudiantes durante el primer cuatrimestre, la dificultad para convocar espacios abiertos de debate y la incapacidad de organizar a los estudiantes para luchar por  nuestras condiciones de cursada. Es así que llegamos al segundo cuatrimestre, con la situación del edificio cada vez peor y con una conducción del Centro en manos del PO que perdió la instancia de discusión que ganamos con la lucha del 2010.


El que no avanza, retrocede


La instalación de un comedor universitario en nuestra Facultad es un reclamo que venimos levantando hace mucho tiempo porque entendemos que es responsabilidad del Estado y de la Universidad garantizar las condiciones de acceso y permanencia de los estudiantes universitarios. La lucha por los comedores, además, no es sólo nuestra y de ahora, sino que ha recorrido un largo camino en el siglo XX y es una reivindicación que levanta el movimiento estudiantil de todas las universidades nacionales.
Muchas universidades lograron, lucha estudiantil mediante, tener comedores con un menú a precios bajos, como son Córdoba y La Plata. Pero en otras universidades, como la UBA, en los últimos años no solo no pudimos avanzar con este histórico reclamo, sino que de la mano de la Franja Morada, retrocedimos. El estatuto universitario en su artículo 71 sostiene que “La Universidad considera que es de su obligación procurar que los estudiantes cuenten con alimentación y alojamiento adecuado y asistencia médica gratuita”. La Franja Morada, durante el anterior rectorado, decidió cambiar el estatuto y sacar este artículo, dejando de lado uno de los grandes reclamos para que el Estado se haga cargo del acceso y la permanencia en la Universidad. Si bien este fue un gran revés para el movimiento estudiantil, no nos damos por vencidos y en los últimos años salimos a dar la pelea por la instalación de comedores en varias facultades, entre ellas, Filo.
Desde La Juntada entendimos que era una prioridad que nuestro centro de estudiantes se pusiera a la cabeza de este reclamo y por eso, en 2011, armamos el comedor estudiantil que tenía un menú a precios bajos para que quienes cursamos en Filo pudiéramos comer a precios accesibles. Sabemos que, de ninguna manera esto cubría la necesidad de quienes estudiamos y trabajamos en Filo, pero entendemos que nos daba un piso para pelear por un verdadero comedor universitario bancado por el Estado. Tener el comedor estudiantil, además, nos permitió poner en discusión en todos los cursos la necesidad de que la Universidad construya el comedor universitario y que sea realmente un reclamo sentido por todos en Puan.
Es por eso que vemos que este último año con la conducción del PO hemos retrocedido en todo lo que logramos acumular en torno a la discusión sobre el comedor. En primera instancia porque no hay más menú estudiantil y la conducción mantiene que el CEFyL tiene un “bar”. En segunda instancia, porque como mencionábamos antes, además de que no discutimos sobre el comedor, también perdimos el espacio de discusión, que tenía como tarea construir un comedor universitario en el edificio actual.


¿Y con estos horarios cómo carajo curso?

Los horarios en la facultad, por la falta de aulas, son una de las problemáticas fundamentales que tenemos los estudiantes a la hora de cursar. Siempre que nos anotamos a las materias escuchamos la típica pregunta: ¿Con estos horarios cómo carajo curso? Probablemente en estas semana hayas leído o completado la encuesta que realizamos desde La Juntada. Los resultados hablan por sí solos.  Somos amplia mayoría lxs estudiantes que trabajamos y estudiamos. No solo eso, sino que más de un 70% lo hacemos más de 20 hs por semana. A esta altura ya no sorprenden a nadie las aulas superpobladas después de las 19:00 hs, que las primeras comisiones de práctico en llenarse sean los de la franja nocturna, o como a medida que avanzamos en la carrera es cada vez más difícil acomodar nuestros horarios. Si bien la falta de aulas es la principal causa de la pésima oferta horaria creemos que se podrían implementar ciertas medidas que en el mientras tanto apunten a solucionar nuestros problemas de cursada. Se hace urgente poder incorporar la mirada estudiantil a la hora de decidir los horarios de cursada, al fin y al cabo somos nosotros quienes más nos vemos afectados.


El edificio se cae, los estudiantes nos levantamos


Probablemente ya lo hayan leido en varios de nuestros materiales o lo hayan visto ustedes mismos, el edificio en el que cursamos ya no da para más. Si bien parte de esto se debe a cuestiones estructurales (las aulas insuficientes, la pésima circulación) hay una gran parte que se debe a problemas que podrían solucionarse en el corto plazo.
Los múltiples cortes de luz y de agua, los baños que se inundan casi a diario, la falta de salidas de emergencia y matafuegos muestran una vez más la desidia total de quienes viven la facultad desde el decanato y las oficinas administrativas. No podemos naturalizar seguir cursando en estas condiciones. La educación pública es un derecho y es nuestra responsabilidad defenderla desafiando el estado de las cosas. No nos podemos permitir convertirnos en una masa apática que sólo acepte las cosas como están.
Para poder avanzar en el nuevo edificio y también en mejoras en el actual resulta imprescindible un movimiento estudiantil en unidad, de pie y organizado. Tenemos que apostar a construir y fortalecer espacios de encuentro, debate y acción para poder avanzar en este sentido y así conquistar todas nuestras reivindicaciones.



martes, 5 de agosto de 2014

La seguridad insegura

En el día de ayer los estudiantes y toda la comunidad de Filosofía y Letras vivimos nuevamente un episodio lamentable. A causa de un conflicto entorno a los puestos de trabajo de los patovicas que ha dispuesto la gestión para la “seguridad” de la facultad, se hizo presente en la facultad de forma violenta una patota del sindicato de seguridad que esgrime el derecho a esos puestos de trabajo. Hace algunas semanas ya habíamos tenido un episodio similar que terminó con una pelea en la puerta misma de la facultad entre una quincena de personas del sindicato y los actuales patovicas de Filo. El día de ayer una situación igual de incómoda y peligrosa para todos volvió a tener lugar cuando esta patota intentó literalmente tomar la facultad, cerrando las puertas y bloqueando la entrada para impedirle el paso a los estudiantes y docentes. Desde La Juntada expresamos nuestra preocupación por este conflicto que nada tiene que ver con nuestra facultad y que sin embargo, fruto de la desprolija política que tiene la Gestión de la facultad en torno al problema de la seguridad, se hace presente de manera violenta y peligrosa. Responsabilizamos de lo ocurrido a la Gestión que desde un primer momento actuó de manera inconsulta sin poner este tema a debate con el conjunto de la comunidad académica y sin dar ninguna explicación respecto de los encargados de la seguridad, cuáles son sus funciones, etc. A pesar de los múltiples reclamos de los estudiantes en ese sentido, nunca se puso en cuestión esta política, por el contrario se avanzó en construir garitas en el verano (cabe destacar que es la única reforma que hizo la Gestión en un edificio que se cae a pedazos) y en contratar más personal. Parece que las autoridades de la facultad están más preocupadas por la presencia de las agrupaciones estudiantiles contrarias a su política, a las cuales se les desapareció de un día para otro mesas, materiales, libros, etc., que por está gravísima circunstancia a la que se expone a la comunidad académica.
Instamos a la Gestión a dar cuenta de lo que está sucediendo, a revisar su política de “seguridad” y a que abandone el hermetismo que mantiene en torno a este tema para que entre todos podamos abordar este problema. 

MORGADE: ASÍ NO




 A pocos días de iniciarse el cuatrimestre nos encontramos con una gran sorpresa en la facultad. ¿Desaparecieron las nuevas garitas, favoreciendo la circulación por el edificio? ¿Había agua en toda la facultad? ¿Los baños estaban en condiciones de ser utilizados por todxs? ¿Se avanzó en viejas promesas y se puso en pie un comedor universitario? ¿Se recuperó el espacio perdido en una de las pocas aulas de teóricos? ¿Se avanzó en la construcción del nuevo edificio? Para nada. La gestión de la facultad, la que se llama así misma dialoguista e invita al trabajo conjunto de los claustros, decidió que los materiales pertenecientes a distintas agrupaciones de la facultad no tenían que estar más en la facultad y actuó en consecuencia. Fuimos varixs lxs que nos sorprendimos al llegar a Puan y encontrar el primer y segundo piso vacio de nuestros materiales (desaparecieron mesas, carteleras e incluso ficheros con libros y materiales que usamos las agrupaciones en lo cotidiano). Mayor fue la sorpresa cuando notamos que esta “limpieza” había sido bastante selectiva, casualmente los materiales pertenecientes a las agrupaciones oficialistas estaban en su lugar. Nos resulta muy preocupante que, con motivos totalmente desconocidos, la gestión de la facultad haya recurrido a prácticas que se parecen bastante a los métodos nefastos y punteriles en la política a las que el radicalismo en la Universidad nos tiene acostumbradxs.
Lamentablemente, este no es la primera situación de este estilo con la que nos encontramos. Si a este hecho le sumamos un comienzo de año con obras que avanzaban sobre los derechos estudiantiles (como la pérdida de un aula de teóricos), con el edificio en un estado cada vez peor pero la gestión preocupada por algunos carteles y  la persecución  política a docentes (el caso de Octavio Colombo, representante por graduados en el Consejo Directivo y miembro de la gremial docente, a quien la gestión le sacó su renta) en lugar de hacer las refacciones correspondientes por los múltiples cortes de luz o las inundaciones de la facultad, resulta ya alarmante esta situación. Si esto es el diálogo no queremos imaginar como sería el silencio…
Más allá de declaraciones grandilocuentes de pluralidad en lo concreto nos hemos encontrado más de una vez con actitudes que prueban lo contrario, llegando a avanzar sobre derechos estudiantiles, docentes y de la comunidad académica en general. En este caso en particular es un derecho tan básico como el de poder practicar libremente política en la facultad. Ahora más que nunca necesitamos la unidad del movimiento estudiantil para defender nuestros derechos y conquistar nuestras reivinidaciones