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miércoles, 9 de septiembre de 2009

Plataforma de CENTRO DE ESTUDIANTES




¿Qué Centro queremos?
https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg1_jPag73zgVxqRvQHvoaMejfhyphenhyphenkr0F8tq6euIaHaxgKNXQ89ObyaiPAJ8WZOGNVU7APCLs1C8u8oMxL9euaYKafDRebbWulxV8LqBw_HDgsZBaw7CIOZSpYhUhq3e4_KQv4zbOk18W4Y/Tal como lo señalamos en materiales anteriores, desde La Juntada creemos urgente la recuperación del Centro de Estudiantes como herramienta gremial. Esto implica que colectivamente lo repensemos para así transformarlo: que deje de ser un trofeo de la agrupación que tiene la presidencia para pasar a ser un espacio de real organización para todos los estudiantes de la facultad.
Es indispensable, entonces, que el CEFyL cuente con una identidad y una política que le sean propias, más allá de la identidad política de la organización que ocupa la presidencia (quienes en el último tiempo han venido confundiendo -¿intencionalmente?- la organización gremial con la suya propia, generando prácticas expulsivas y desmovilizadoras). Esta transformación que proponemos dar para con el CEFyL requiere de una serie de cambios sustanciales a la hora de desplegar política.
En primer lugar, creemos indispensable entender la participación no como un fin en sí mismo, sino como una herramienta dinamizadora del movimiento estudiantil. La participación así entendida no puede quedar nunca reducida a la concurrencia a una [muy] eventual asamblea ni a un voto en elecciones. Debe forjarse cotidianamente, en el día a día, y es responsabilidad de la conducción el generar y garantizar los espacios de debate que sean necesarios para que esto suceda. Sólo así podremos poner en pie nuevamente a un movimiento estudiantil organizado, que luche y sea un sujeto político de peso que aporte al cambio social sin caer en el consignismo vacío y chato ni en las maratónicas marchas marginales a las que hoy asistimos los mismos de siempre. Porque estamos convencidos de que el camino se hace al andar, las marchas, consignas y reivindicaciones deben surgir como el resultado de un proceso, y no “aparecérsenos” como el proceso en sí mismo; deben ser producto del debate y la discusión desde las bases, desde los cursos, entre el conjunto de los estudiantes.
En segundo lugar, y tal como decíamos más arriba, pensamos al Centro de Estudiantes como una organización gremial, no como una bandera, una fotocopiadora o el apéndice de la organización que lo conduce. En este sentido es que, además de tener una política e identidad propia, vemos como punto fundamental en la refundación del Centro la política de extensión. Nos parece indispensable para el desarrollo político del movimiento estudiantil la relación con organizaciones en lucha del campo popular que excedan el ámbito universitario. Pero también vemos que en los últimos años esto ha quedado reducido a un fondo de huelga o una adhesión por parte del CEFyL, con lo que cada vez se pierde más el horizonte de vinculación con “el afuera” que tanto enriquece. Si le sumamos a esto el hecho de que muchos de nosotros, además de estudiar en Filo, militamos por fuera de la universidad (ya sea en un centro cultural, un bachillerato popular, una asamblea, etc.) la ecuación es clara. Desde La Juntada proponemos, entonces, que el Centro se dé una política de extensión real, que permita compartir distintas experiencias de militancia y de lucha para generar un movimiento estudiantil realmente conectado con su entorno social, dejando así de perderse y aislarse en el mundillo UBA.
Como último punto en la refundación del Centro debemos mencionar la cuestión cultural. Muchas veces la creación de cultura se deja de lado o se la considera de segundo orden en el desarrollo político de una organización, pero nosotros creemos que este punto es esencial. Primero, como parte de estos espacios de intercambio que decimos que la conducción de un Centro de Estudiantes debe generar para fomentar la participación y la recuperación del Centro como algo más que una fotocopiadora o un bar. Y segundo (pero no menos importante), porque estamos plenamente convencidos de que la construcción de contracultura es parte de un proceso más amplio de construcción de contrahegemonía, que marcha en paralelo y de forma interdependiente a la construcción de poder popular. Así que, lejos de ser algo secundario, el tema cultural es central.
“Queremos construir un nuevo Centro de Estudiantes cuya radicalidad se mida por su incidencia en la realidad y su capacidad transformadora y no sólo por las palabras en un volante. Queremos un nuevo Centro que se referencie entre los estudiantes no sólo por ser una fotocopiadora, sino un espacio real de participación, organización y lucha que pueda reconstruir el nexo y la confianza entre la organización gremial y los estudiantes. Un Centro transformado y transformador que luche, que gane y que sea un actor de peso que contribuya al desarrollo del campo popular y el cambio social, sin olvidarse de dar respuesta a nuestra cotidianeidad como estudiantes de Filo.”
(Preplataforma 2009)

Plataforma de CONSEJO DIRECTIVO



¡Te damos un consejo!
¿Qué ves cuando me ves? (cuando la mentira es la verdad)

El Consejo Directivo (CD) es la instancia de cogobierno de la facultad y está integrado por representantes de los tres claustros: 8 profesores (que se eligen cada 4 años), 4 graduados y 4 estudiantes (que se eligen cada 2 años); y además 2 representantes no-docentes, con voz pero sin voto. Estos consejeros además de tomar resoluciones en torno a los aspectos de la vida política, académica y administrativa de la Facultad, son quienes eligen al Decano de cada casa de estudios y quienes conforman la Asamblea Universitaria que elige al Rector de la Universidad de Buenos Aires (compuesta por 236 miembros, incluyendo consejeros y decanos electos). Además, son estos mismos consejeros los que eligen a los representantes del Consejo Superior de la Universidad (integrado por 5 estudiantes, 5 graduados, 5 profesores y los decanos de las 13 facultades).
A primera vista puede verse que es un espacio de carácter fuertemente antidemocrático. Casi 100 años después de la Reforma Universitaria del `18, que mediante la lucha impuso el gobierno tripartito e igualitario, estos órganos de igualitarios tienen poco y nada. No representan la verdadera conformación de la población de las facultades. Hay una sobre representación del claustro de profesores -que hegemoniza la mitad de los consejeros del CD- y una escasa representación del claustro estudiantil. Esto es aún más grave porque los miembros del claustro docente sólo son la minoría de profesores titulares o adjuntos regulares concursados dejando afuera a miles de docentes -los interinos, los ayudantes de 1era y los JTPs- que quedan bajo el paraguas del claustro de graduados.
Se conforma así una Universidad en la cual los estudiantes y la mayoría de los docentes que diariamente dan clases (incluso haciéndolo gratis o recibiendo una renta precaria) somos prácticamente una decoración en los órganos de co-gobierno, ya que el claustro de profesores ostenta una mayoría que le permite prácticamente gobernar solo. Es así como un grupo minoritario de la comunidad académica monopoliza el destino de la universidad, lo cual implica hasta sus aspectos más cotidianos: la apertura o no de una cátedra en función de acuerdos ideológicos, simpatías o rencores personales, la manipulación de concursos, el nombramiento de docentes interinos, el uso y destino de los recursos de la facultad tanto del dinero como de las aulas. Por ejemplo, en filo hace tiempo que el 4to.piso se asigna para el laboratorio de idiomas pagos cuando podría utilizarse para el dictado de cursos de grado permitiendo aliviar la crisis edilicia.
En la medida que esta minoría de profesores controle la apertura y sustanciación de concursos, seguirá controlando también quienes entran y quienes no al claustro de profesores. Esto les permite cristalizarse como “casta” en el poder y hegemonizar el control de las facultades y de toda la universidad, garantizando además las condiciones que le permiten reproducirse como grupo hegemónico. El argumento con el cual justifican su mayoría en los órganos de gobierno responde a una lógica de jerarquización del conocimiento totalmente elitista: “somos los que sabemos, por eso somos los más aptos para llevar por el camino correcto a la facultad”. Sin embargo, años de deterioro académico y también presupuestario parecieran indicar que los que se consideran más aptos no levantaron la cabeza para impedir el lento proceso de vaciamiento de la Universidad. Dichos argumentos esconden la mezquindad de quienes privilegian su autopreservación y ponen a toda la institución al servicio de ese fin personal. De esta forma se configuran alianzas y redes por medio de la repartija de cargos, becas y publicaciones. La universidad y el conocimiento que en ella se produce se vuelven moneda de cambio.

C.B.C.ando





Después de un largo tiempo de vacaciones, llega septiembre y volvemos a cursar. Pero este no es el único acontecimiento importante del mes: del 14 al 18 hay elecciones de Centro de Estudiantes y Consejo Directivo de Filo. Quizás hasta ahora, sobre todo porque el CBC está deslindado completamente de lo que es la Facultad a la que vamos a ingresar cuando terminemos este ciclo, no te hayas interiorizado mucho sobre el rol que cumple el Consejo Directivo ni quiénes lo componen. Y lo mismo con respecto al Centro de Estudiantes.

Es por eso, que desde La Juntada pensamos en sacar este volante para darte una mano en el armado del rompecabezas que es Filo (como la vemos los que recién ingresamos) y para que nos conozcas un poco a nosotros.