sábado, 20 de marzo de 2010

Boletín de Caracol Insurgente (La Juntada en Antropo) - Marzo 2010

Editorial: Antropología para el Cambio Social
¿Para qué estudiamos?, ¿para quién nos formamos? Son preguntas que surgen cuando los que apostamos y creemos en el cambio encaramos una reflexión sobre la producción y socialización del conocimiento en la academia. La imagen generalizada en nuestras casas de estudios es la de individuos competitivos que hacen de sus carreras académicas un paso por instituciones educativas con las que no se comprometen, las cuales a su vez evitan generar vínculos con la sociedad que las contiene, más allá de los que establece con los mercados e instituciones del orden social al que nos hemos malacostumbrado.
El hecho de preguntarnos y cuestionarnos qué hacemos y qué podemos hacer con el conocimiento es un tema que casi no tiene lugar a lo largo de nuestra formación, y que no casualmente esconde bajo la idea de neutralidad política de los saberes académicos, visiones de mundo y posturas ante las problemáticas sociales, así como lecturas particulares sobre la validez de determinados conocimientos populares. Problematizar no sólo la apropiación del conocimiento, sino los modos y condiciones en las que se produce, debe comenzar a ser parte de nuestras preocupaciones y de nuestras instancias de aprendizaje, como práctica que se proponga debatir sobre el contenido social y político de los conocimientos seleccionados como válidos para ser transmitidos en las instituciones de formación profesional.
Pero quizás no alcance solamente con lograr una lectura crítica de los discursos que circulan por la burbuja académica, si eso no es parte de un intento por romper esa burbuja. A la hora de reflexionar sobre nuestra carrera la primera pregunta que se nos ocurre es el ¿Por qué? Es decir, ¿qué particularidad tiene la antropología, como disciplina? ¿Desde qué lugar puede la antropología aportar al cambio social?
En primer lugar, mirando algunos de los lugares comunes de la tradición antropológica, ésta nos hace entender al hombre y la sociedad en la que vive como una construcción propia de los grupos humanos dejando entrever otras realidades posibles. Vemos que el hombre adopta diversas formas de organización, religiones, diferentes formas de intercambio y producción. Partiendo de esto, llegamos a un permanente cuestionamiento de lo ya establecido. Desde la primera materia cursada incorporamos la “desnaturalización” como práctica constante. Al desarmar lo ya existente nos encontramos con los mecanismos y lógicas que operan por detrás.
Si bien este puede potencialmente ser un aporte a una práctica política emancipadora, se vuelve necesario, como contrapartida, una reflexión propositiva sobre una alternativa. Es en este punto donde nos encontramos (creemos) con las mayores falencias en nuestra formación. La desnaturalización puede llevarnos incluso a fuertes críticas sociales, pero sino no reflexionamos sobre una alternativa, entendiéndola como práctica política caemos en una reflexión científica, totalmente externalizada y alejada de aquello sobre lo que reflexiona.
Creemos (y queremos) que la antropología -que las antropólogas y los antropólogos- puede aportar desde su especificidad al cambio social que anhelamos. Pero no la antropología de la academia, la de sillón, la de los congresos de antropólogos, por antropólogos y para antropólogos. Sino una antropología militante y comprometida que pueda articular, comprometerse, enriquecer y enriquecerse con distintas organizaciones y movimientos sociales.
Laburamos todos los días para encontrar ese mayor compromiso con la carrera, para generar esa antropología que camine a la par de las experiencias y sueños emancipatorios de los pueblos de Nuestramérica, porque es en lo que aprendimos a creer. No nos quita el sueño no tener la receta, por eso queremos intentar, crear y soñar. Y que de a poquito, avanzando lento pero a paso firme, cada día seamos más los trasnochados que todavía creamos que, organizando nuestras broncas desde abajo, se puede y se debe luchar por el Cambio Social.
KULA, Antropólogos del Atlántico Sur
Revista de Antropología y Ciencias Sociales
Revista Kula vio la luz a mediados del año pasado. Su surgimiento se enmarca en un contexto en el cual los requerimientos para poder dedicarse a la investigación, el acceso a becas y la realización de doctorados, están cada vez más supeditados a la publicación de trabajos en revistas científicas. Sabido es, que estos espacios son limitados y que por lo tanto, las posibilidades de publicar se acortan significativamente para los investigadores jóvenes que recién se inician en esta profesión. Muchas de estas publicaciones, ni siquiera evalúan los trabajos enviados por graduados que se encuentren realizando sus primeras armas en el posgrado, menos aún a estudiantes del ciclo de grado.
Como estudiantes de Antropología, nos vimos reflejados en este problema que se presenta. Fue por ésta entre otras razones, que decidimos comenzar con la revista: un espacio autogestionado por jóvenes investigadores destinado a publicar prioritariamente a jóvenes investigadores, partiendo de una perspectiva opuesta a la del común de las publicaciones.
Luego de un año de salido el primer número hemos aprendido mucho en el camino. Intentamos hacer circular la revista en otros ámbitos a los que llegar por medio de nuestra propia participación en congresos o jornadas, un interés al que le depositaremos renovados esfuerzos este año. Nos hemos encontrado con las dificultades lógicas, esperables, de un proyecto de estas características: los elevados costos de impresión (un formato con el que aún insistimos), los problemas de distribución, los trámites burocráticos necesarios para garantizar un espacio pleno a quienes confían en nosotros, etc.
Lo importante es que el mes de abril de 2010 nos encontrará con muchas novedades: la publicación de versiones digitales de los artículos del primer número de la revista por medio de nuestro sitio web, iniciando un proceso que confiamos mantener en el futuro, de manera que la lectura de los artículos no se encuentre supeditada a la superación de los ya mencionados obstáculos.
Además, estaremos sacando a la calle el segundo número de la revista. La principal novedad de este ejemplar es que para su confección hemos incorporado a seis compañeros a las tareas editoriales (Fernando, Laura, Muriel, Lena, Agustina, Alexis), lo que a nuestro entender repercutió en una notable mejora en la calidad de la revista.
Finalmente, abrimos la convocatoria para el tercer número de Kula. Como bien saben aquellos que conocen nuestra propuesta, nuestro interés está depositado en poder incluir cada vez más trabajos, por lo que estamos a la espera de las colaboraciones de quienes estén interesados en ocupar nuestras páginas. De cualquier manera, como el que avisa no traiciona, es necesario recordar el compromiso que se adquiere al participar de la revista, ya que “una vez en el Kula, siempre en el Kula”. Las normas editoriales se encuentran en  http://revistakula.wordpress.com/convocatoria/
Para culminar, quedamos atentos para cualquier comentario o sugerencia que quieran acercarnos por medio de nuestro correo: revistakula@gmail.com
Comité editorial.
La Reforma: ese camino largo y sinuoso
Durante los meses de octubre y noviembre de 2009 se llevaron a cabo las Jornadas para la Reforma del Plan de la carrera de Antropo. Cada claustro realizó una propuesta formal respecto al tronco común, el eje epistemológico-metodológico y las “terminalidades” de la carrera.
Respecto a la propuesta del claustro de Profesores el principal problema es que no pudieron acordar consolidarla. Presentaron una enumeración de materias, que fue variando a lo largo de las presentaciones. El motivo fue la disputa por las materias que comprenden el tronco común de las dos orientaciones de la carera. Principalmente, Arqueología no quiere una vez más, volver a quedar subsumida a una formación en Antropología Social.
Con el fin de minimizar la cantidad de materias comunes, una de las novedades que introdujo Profesores fue la modificación del CBC de la carrera, proponiendo 3 materias comunes y 3 electivas. Lamentablemente, no consideraron los problemas gremiales que puede acarrear modificar las cursadas en las cátedras que actualmente conforman el CBC, fallando en factibilidad, pero permitió que en el resto de los claustros se comenzara a discutir la posibilidad de modificar esta instancia.
Por su parte, ambas ramas trabajaron codo a codo en el claustro de Graduados, llegando a acordar 9 materias en común, bajo la condición de contar con cátedras colegiadas que permitieran incluir contenidos arqueológicos en las materias. En la última Jornada, este mecanismo no fue ratificado por la dirección de la carrera, retrocediendo así acuerdos de mínima al interior del claustro.
Sin duda, una de las sorpresas, fue la propuesta de la cátedra de la cátedra de Antropología Biológica, quienes decidieron acompañar la propuesta estudiantil de conformar una orientación en Antropología Biológica.
Finalmente, uno de los esfuerzos más notorios fue el del claustro Estudiantil. Pudimos trabajar constantemente a lo largo del año en pos del armado de una oferta de materias que permitiera una formación común sólida y plural. Por ejemplo, mediante la sistematización de nuestra formación como investigadores y la inclusión de la aplicación en arqueología de los contenidos de la teoría antropológica.
Este año la modalidad de trabajo consistirá en encuentros interclaustros cada dos meses. El desafío será masificar las instancias asamblearias, para que el plan no resulte nuevamente en un cúmulo de “kioscos” inconexos. Todas las propuestas son perfectibles, acercate a la Asamblea de Antropo y participá de este proyecto largo, sinuoso… pero que no te la pinten como mágico y misterioso porque las cartas están sobre la mesa.
Con la esperanza de favorecer el diálogo interclaustros que se viene dando (con sus idas y venidas, obviamente) al Caracol se le ocurrió hacerle dos preguntas a algunos representantes de los tres claustros. Por desgracia de la geografía del papel el espacio no alcanzó para preguntarle a ambas orientaciones en cada caso, así que esperamos poder continuar con esta iniciativa en futuras instancias…
1- ¿Consideran que los ejes sobre los que se está discutiendo la reforma permitirían atender los principales problemas que presenta el plan de estudios vigente?
2- ¿Cuál es su evaluación de la participación y disposición de los diferentes claustros en el proceso de reforma?
Por el claustro de Graduados (orientación antropología social), responden Cecilia Varela y María Inés Pacecca.
1- Como claustro, creemos que las principales dificultades del plan actual son dos. Una es la gran cantidad de materias obligatorias, que impide generar trayectos más flexibles y personalizados, con acceso a otros contenidos temáticos. La otra refiere al accidentado tránsito hacia la tesis de licenciatura: entre los contenidos temáticos, las metodologías y la tesis hay una brecha institucional y estructural en la que much@s han caído –y no siempre salido. Con matices, los tres claustros hemos coincidido en esta caracterización, a partir de la cual surgieron los ejes de discusión.

2-
La reforma del plan exige discusión interclaustros e intraclaustro. Cada claustro atiende a su manera la heterogeneidad a su interior, y tiene su propia dinámica de discusión. Sincronizar estas modalidades no ha sido –ni será- tarea sencilla. Además, las experiencias, preocupaciones e intereses desde los que reflexionamos y proponemos son bien diferentes. Sin embargo, a pesar de agendas no siempre similares, venimos sosteniendo desde hace dos años un proceso continuo de discusión inter e intra claustros, y hemos coincidido en cuestiones centrales: la incorporación de materias electivas, la flexibilización de la malla curricular, y el establecimiento de un “camino” institucionalizado –y acompañado- entre las metodologías y la efectiva elaboración de la tesis. El esfuerzo más grande es el que viene ahora: armar una propuesta concreta, específica y con todos los detalles. Ahí se verán los pingos!
Por el claustro de Estudiantes (orientación Antropología Social) responde Ramiro Acevedo

1- Según entiendo, los actuales ejes de discusión representan posibles respuestas a los problemas Del plan, vale decir: ¿Cómo garantizar una trayectoria personal que al mismo tiempo esté sostenida en un núcleo sólido de contenidos? ¿Cómo mantener la actual estructura de la carrera (una carrera y múltiples orientaciones) garantizando un ciclo común de contenidos relevantes para todas las orientaciones? ¿Cómo garantizar instancias de investigación durante el ciclo de grado?
Desde mi punto de vista, estos son los principales ejes de discusión y según entiendo contemplan las problemáticas fundamentales del plan actual. Agrego además, que las propuestas de graduados y estudiantes se pronuncian sobre cada uno de estos ejes.


2-
Me resulta difícil afirmar que alguno de los claustros ha logrado garantizar una participación significativa. Lo que si ha sucedido es que estudiantes y graduados (profesores mucho menos) han constituido un núcleo sólido que garantiza la participación y el desarrollo del proceso en las diferentes instancias. En este contexto, las jornadas interclaustros han sido los espacios de mayor participación.
Al respecto de la disposición de los claustros, mi sensación es que no hay mayores oposiciones a la reforma del plan. El claustro de estudiantes y el de graduados promueven la reforma y en función de los lugares comunes que se encuentran en sus propuestas entiendo que es más fácil visualizar un arribo a destino. Desde profesores, parece haber cierta apatía ante el proceso de reforma, que si bien aún no se tradujo en trabas al desarrollo de la reforma, si ha provocado dificultades en las puestas en común de las propuestas de los claustros, ya que la propuesta de profesores se caracteriza por no ajustarse a formatos y premisas acordados.
El Caracol va a la Escuela
El Caracol continua en la disputa por del sentido común….
Este año continuamos con los talleres en el marco del debate sobre el Bicentenario
La idea de estos talleres participativos, surge como una apuesta desde Caracol Insurgente para responder a los distintos interrogantes que nos planteamos a diario, a lo largo de nuestra formación como antropólogxs: ¿Cómo escapar del academicismo institucional para incidir de manera transformadora en la realidad social? ¿Cuál debería ser nuestro rol y cuál nuestro compromiso social como futuros antropólogos?
En este sentido creemos que una de las formas en que podemos aportar y comenzar esta transformación (transformación que, además, nos permita re-pensarnos a nosotros mismos) es dando la disputa al sentido común y combatiendo contra el discurso oficial que viene hegemonizando históricamente.
Consideramos que la cultura y la educación son trincheras fundamentales que muchas veces son ignoradas como campo de lucha o que se perciben como meras posiciones de poder en las instituciones. Creemos que  no sólo son importantes sino también necesarias de ganar para lograr la liberación.
A lo largo de la carrera vemos cómo la dominación ideológica es un instrumento sin el cual la dominación económica o política no se habrían podido mantener. Históricamente nos vienen imponiendo una versión de la historia, la versión oficial que justifica los genocidios y la desigualdad de ayer y de hoy. En ella, la violencia aplicada sistemáticamente sobre los pueblos, necesaria para silenciarlos y para establecer un orden social en el que un grupo reducido pueda garantizar la defensa de sus intereses y la perpetuidad de sus riquezas, es ocultada o disfrazada.
Ya el año pasado tomamos el 12 de octubre y realizamos nuestra primera experiencia en una escuela. Ésta fue sumamente exitosa, fuimos muy bien recibidos por los chicos quienes además participaron del taller muy entusiasmados. En ella les abordamos las diferentes culturas preexistentes a la conquista española, el momento de la conquista y los diferentes procesos de resistencia que tuvieron lugar, haciendo hincapié en la desnaturalización del concepto muy arraigado de “Día de la Raza”.
Esta relación nos permitió visualizar las diferencias, marcar las contradicciones y superarnos a través de poner en cuestión nuestra concepción de cómo ven en las instituciones escolares a las distintas identidades étnicas y como los sujetos participes no eran meros receptáculos donde el Estado mete información y manipula a gusto. Al contrario nos encontramos con chicos y chicas con un alto espíritu critico a las bases conservadoras y racistas que colonizaron por medio de la sangre a nuestros pueblos.
Creemos que como estudiantes es fundamental poner nuestros conocimientos en constante critica para una superación que enrriquezca a nuestra disciplina. Sabemos que las selectas academias, con sus lenguajes altisonantes están alejadas del yugo cotidiano del pueblo y por lo tanto es con las cuales disputamos el conocimiento hacia adentro y fuera de nuestra carrera.
Este año nos proponemos tomar como eje el bicentenario y la formación del Estado Nacional ya que creemos que será una de las disputas ideológicas ineludibles con los defensores del privilegio en este 2010. Nuestro objetivo es resaltar aquellos rasgos de la formación de la Nación Argentina que han sido ocultados por la versión oficial, generando un debate contra el discurso hegemónico, buscando historizar, con el anhelo de poder cambiar, las relaciones de opresión y dominación aún hoy vigentes.
Sabemos que esta tarea no es fácil pero sinceramente no nos imaginamos comenzando nuestros días, yendo a las cursadas y metiendo finales, debatiendo conceptos, textos y autores sin la tarea fundamental de trazar los puentes con la sociedad que busque hacer un aporte para construir entre todxs una vida más justa y digna.
No tenemos la receta mágica para cambiar al mundo, sin embargo hemos tomado la decisión de ir siempre hacia adelante contra este sistema desigual. El conocimiento y la solidaridad de los de abajo son los pilares que nos llenan de esperanza para soñar con la nueva sociedad que queremos construir, con hombres y mujeres nuevas que forjen de sus entrañas un mundo más justo.
P.D.: Desde Caracol Insurgente siempre creemos que cuando se reúnen en una escuela, en una biblioteca popular, en una barriada o en nuestra universidad dos maneras distintas de ver el mundo, se gesta una nueva manera de vernos a nosotros mismos y eso nos da la condición fundamental para continuar nuestro camino que es el de la alegría (condición indispensable de nuestra militancia).

Un año de Caracol, Lento pero avanzando!
Rosario, siempre estuvo cerca: Más de 150 compañeros pudimos viajar a las Jornadas Rosarinas de Antropología Social, después de conseguir que la facultad financiara el 50% del costo del viaje y de haber organizado entre todos una peña para recaudar fondos.
Congreso Nacional de Arqueología 2010: junto a un grupo de estudiantes de arqueología enviamos una carta, con el aval de la junta, dirigida a la Comisión Organizadora que logró que se incluya la categoría de graduado reciente, abriendo la posibilidad de que los estudiantes presenten solos sus propias investigaciones y reduciendo el costo de inscripción a la mitad.
Informes / Difusión: Desde febrero de 2009 insistimos en cada sesión para que se redactaran actas. Terminando el año se empezaron a hacer (en papel, pero no públicas) y hasta se grabaron, siempre por iniciativa de los estudiantes. Mientras tanto, logramos llegar a muchos compañeros de la carrera a través de los Informes Insurgentes resumiendo cada sesión de Junta.
Campus: Después de mucho insistir, y tratando siempre de hacer llegar a todos la información de lo que pasa día a día en nuestra carrera, pudimos conseguir un espacio en el campus virtual de la facultad. A partir de este cuatrimestre estará disponible toda la data sobre lo que pasó en cada sesión de junta departamental, los llamados a concursos, fechas de exámenes e inscripciones, actividades y todo lo relacionado con la carrera.
Interjuntas: A principios de 2009 mientras empezábamos a trabajar en la Junta, vimos que los problemas y trabas que se nos presentaban no eran exclusivos de antropo, sino compartidos con todas las carreras de Filo. Junto a representantes estudiantiles de otras carreras conformamos este espacio de coordinación, donde trabajamos codo a codo para debatir e intervenir en cuestiones como reglamentos, criterios, proyectos, etc.
Criterios: Tuvimos que trabajar y discutir junto a los demás claustros sobre los mecanismos y las formas de evaluación para la asignación de rentas, cargos, etc., ya que antes todo se decidía en base a amiguismos y arbitrariedades; mediante procedimientos poco claros. Hoy en día contamos con un acuerdo interclaustros para este tipo de resoluciones, un marco regulatorio con criterios consensuados que se respetan y se cumplen. 
Actividades/Charlas: Presentación del libro “Arqueología y educación”/Conferencia sobre Cosmovisión Andina/El manifiesto comunista: Recuperaciones desde la Antropología/Ciclo de Charla-debate: nuevos y viejos contenidos para la Carrera de Ciencias Antropológicas
Escuelas: En octubre del año pasado un grupo de nosotros llevamos a cabo una prueba piloto de lo que este año será una de las principales iniciativas desde Caracol. Fuimos invitados a la Escuela José Enrique Rodó, del Bajo Flores, a dar un taller acerca del 12 de octubre, para chicos de 5º grado.
Asambleas periódicas: Durante el año pasado impulsamos asambleas periódicas. La convocatoria constante a estas instancias nos ayuda a decidir colectivamente entre todos los compañeros de antropo. Y así fue nomás, a veces siendo muchos y otras no tanto, pudimos llevar a cabo la discusión en temas fundamentales como la reforma del plan de estudios.
Días de radio: arrancamos el 2010 con todo y en el aire!
Cuando nos empezamos a juntar para conformar el Caracol, uno de los aspectos que más nos preocupó fue la débil relación entre la Antropología y la Arqueología y el mundo extraacadémico. Por un lado, como la información generada no llegaba a ámbitos estatales, como es el caso de la escuela u hospitales, o como seguían proliferando caracterizaciones de sentido común en los medios de comunicación. Es por ello que aceptamos la propuesta del programa radial F.M.I. (Fuimos Muy Ingenuos) de armar una columna semanal sobre temáticas que abordan estas disciplinas. El programa que actualmente se emite los miércoles a las 17hs por FM La Tribu (FM 88.7 o http://www.fmlatribu.com )  y ya va por su sexto año, analiza temas de actualidad desde una perspectiva de izquierda, incluyendo entrevistas a movimientos sociales, sindicatos combativos y representantes de la cultura contrahegemónica. El Caracol participó realizando entrevistas sobre el (nefasto) impacto arqueológico del Rally Dakar, la criminalización de la protesta mapuche, el desarrollo de la teoría antropológica en nuestro país, entre otros temas. Durante el año participaremos armando micros radiales que apuntarán a seguir dando difusión a los temas de investigación que se desarrollan en la actualidad, como también denunciar situaciones conflictivas donde nuestra disciplina tiene incidencia. Esperamos que nos acompañes en este desafío de salir de la burbuja de Puan en un formato diferente.

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